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Vacaciones y bienestar intestinal: cómo cuidar tu microbiota cuando cambias de rutina

Las vacaciones son un momento para cambiar de escenario, descubrir lugares nuevos y salir de la rutina. Sin embargo, nuestro organismo también percibe esos cambios.

Comemos a otras horas, probamos alimentos diferentes, modificamos nuestros horarios de sueño, pasamos más tiempo fuera de casa y, en muchas ocasiones, reducimos algunas de las rutinas que mantenemos durante el resto del año.

Todo ello puede influir en nuestro bienestar intestinal.

Por eso, cuidar el equilibrio durante las vacaciones no significa mantener una rutina rígida. Significa conservar algunos hábitos básicos que ayuden a nuestro organismo a adaptarse a los cambios con naturalidad.

¿Por qué los cambios de rutina pueden afectar al bienestar intestinal?

Nuestro sistema digestivo forma parte de una dinámica compleja en la que intervienen numerosos factores relacionados con nuestro estilo de vida.

La alimentación, la hidratación, la actividad física, los horarios o el descanso forman parte de nuestro día a día y pueden cambiar considerablemente durante un viaje.

En vacaciones es habitual:

  • comer más veces fuera de casa;
  • modificar los horarios habituales de las comidas;
  • consumir alimentos distintos;
  • beber menos agua de forma involuntaria;
  • realizar largos desplazamientos;
  • cambiar las horas de sueño;
  • reducir o modificar la actividad física habitual.

Un cambio puntual forma parte de la vida normal. El problema aparece cuando todos estos cambios se acumulan y dejamos de prestar atención a las señales y necesidades habituales de nuestro organismo.

La clave no está en obsesionarse con mantener exactamente las mismas costumbres, sino en encontrar un nuevo equilibrio dentro de la rutina de vacaciones.

La microbiota intestinal: un ecosistema que merece atención

Cuando hablamos de bienestar digestivo, el concepto de microbiota intestinal ocupa cada vez un espacio más importante.

La microbiota está formada por una comunidad de microorganismos que habitan en el intestino. Su equilibrio forma parte del funcionamiento habitual del ecosistema intestinal y está relacionado con múltiples aspectos de nuestra alimentación y nuestro estilo de vida.

Por ello, el cuidado de la microbiota debe entenderse desde una perspectiva global.

No existe un único gesto aislado que determine su equilibrio.

Una alimentación variada, una adecuada hidratación, el movimiento regular y el mantenimiento de rutinas saludables forman parte de un enfoque más amplio del bienestar intestinal.

6 hábitos para cuidar el bienestar intestinal durante las vacaciones

1. Mantén una hidratación regular

Cuando viajamos o pasamos muchas horas fuera de casa es fácil olvidar algo tan básico como beber agua.

El calor, la actividad al aire libre y los desplazamientos pueden cambiar nuestras necesidades habituales. Por eso, es importante mantener una hidratación regular a lo largo del día y no esperar únicamente a tener una sensación intensa de sed.

Llevar agua durante los desplazamientos o incorporarla de forma habitual a las comidas puede ayudar a mantener esta rutina.

2. Mantén cierta regularidad en los horarios

Las vacaciones permiten flexibilizar los horarios, y esa es precisamente una de sus ventajas.

Sin embargo, flexibilidad no tiene por qué significar ausencia completa de rutina.

Intentar mantener cierta regularidad en las principales comidas y evitar largos periodos de desorden horario puede ayudar a conservar hábitos más equilibrados.

No se trata de mirar el reloj constantemente, sino de dar al organismo unas referencias mínimas dentro de la nueva rutina.

3. No olvides la variedad alimentaria

Comer fuera de casa también puede formar parte de una alimentación variada.

Las vacaciones no necesitan plantearse desde la restricción ni desde la compensación posterior.

Siempre que sea posible, conviene mantener la presencia de diferentes grupos de alimentos y prestar atención a aquellos que forman parte habitualmente de una dieta equilibrada.

La variedad sigue siendo importante, también cuando viajamos.

4. Muévete cada día

Caminar para conocer una ciudad, nadar, recorrer un paseo marítimo o realizar una excursión son formas sencillas de integrar movimiento en las vacaciones.

No es necesario reproducir exactamente la misma rutina deportiva del resto del año.

Mantener una vida activa y reducir los periodos prolongados de inactividad puede integrarse de manera natural en muchos tipos de viaje.

5. Respeta tus propias señales

Durante un viaje, es frecuente retrasar determinados hábitos porque estamos realizando una visita, en un desplazamiento o fuera del alojamiento.

Sin embargo, escuchar las señales del organismo también forma parte del autocuidado.

El bienestar no depende únicamente de grandes decisiones. En muchas ocasiones se construye a través de hábitos cotidianos sencillos y mantenidos en el tiempo.

6. Recupera la normalidad de forma progresiva

Después de las vacaciones no es necesario recurrir a medidas extremas para “compensar” los cambios de las semanas anteriores.

Volver progresivamente a los horarios habituales, recuperar la planificación de las comidas, mantener una hidratación adecuada y retomar la actividad física son medidas más coherentes con una visión equilibrada del bienestar.

Nuestro organismo no necesita castigos. Necesita regularidad, descanso y hábitos sostenibles.

Prebióticos, probióticos y postbióticos: ¿qué significan estos conceptos?

En el ámbito del bienestar intestinal encontramos con frecuencia conceptos como prebióticos, probióticos y postbióticos.

Aunque están relacionados, no hacen referencia exactamente a lo mismo.

De manera general, los probióticos son microorganismos vivos incorporados en determinadas formulaciones. Los prebióticos son sustratos que forman parte del entorno nutricional de determinadas bacterias intestinales. Los postbióticos son compuestos derivados de la actividad de los microorganismos.

La investigación y la innovación en bienestar intestinal han permitido desarrollar formulaciones que integran diferentes aproximaciones dentro de una misma estrategia.

En AlchemLife, este enfoque forma parte del desarrollo de PHYTOCID® BIOTICS, un complemento alimenticio formulado con fibras de baobab y acacia, probióticos y L-glutamina, desarrollado para contribuir al equilibrio y la integridad intestinal.

Su formulación incorpora Megaflora 9 Evo, una combinación de nueve cepas bacterianas caracterizadas y distribuidas entre diferentes especies, junto con inavea™, una combinación de fibras de baobab y acacia. La fórmula también contiene L-glutamina.

PHYTOCID® BIOTICS se presenta en sobres y su modo de empleo indicado es de un sobre al día, disuelto completamente en un vaso de agua.

Cuidar la microbiota también es cuidar la rutina

Las vacaciones pueden transformar nuestros horarios, nuestra alimentación y nuestra forma de movernos.

Y no pasa nada.

El bienestar no consiste en vivir bajo reglas rígidas, sino en aprender a mantener ciertas referencias incluso cuando cambia el contexto.

Hidratarse, mantener una alimentación variada, moverse, descansar y conservar una cierta regularidad son pequeños gestos que pueden acompañarnos tanto en casa como durante un viaje.

Porque cuidarse durante las vacaciones no significa renunciar a disfrutarlas.

Significa encontrar equilibrio también fuera de la rutina.

Nota: Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada y variada y un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria expresamente recomendada.

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