
El cartílago articular es un tejido fundamental que forma parte de las articulaciones del cuerpo humano. Su función principal es facilitar el movimiento entre los huesos y proteger las superficies articulares, permitiendo que la articulación se mueva de forma suave y estable.
Cuando el cartílago se deteriora o se lesiona, puede aparecer dolor, rigidez o enfermedades articulares como la artrosis. Por eso es importante comprender cómo funciona y qué factores influyen en su desgaste.
Qué es el cartílago articular
El cartílago articular es un tejido liso y brillante, de color blanco azulado, que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones.
Su principal función es:
Reducir la fricción entre los huesos
Absorber impactos
Facilitar el movimiento articular
Gracias a estas características, permite que las articulaciones funcionen de manera eficiente durante actividades cotidianas como caminar, correr o levantar peso.
Composición del cartílago articular
El cartílago articular está compuesto por dos elementos principales:
1. Células (condrocitos)
Representan aproximadamente el 2 % del volumen del cartílago y son responsables de mantener la matriz del tejido.
2. Matriz extracelular
Constituye alrededor del 98 % del tejido y está formada por:
Agua (75-80 %)
Colágeno
Ácido hialurónico
Condroitín sulfato
Queratán sulfato
El cartílago es un tejido viscoelástico, lo que significa que tiene la capacidad de soportar presión y recuperar su forma original. Esto permite una alta resistencia mecánica y una baja fricción entre las superficies articulares.
Además, es un tejido especial porque no tiene vasos sanguíneos ni nervios, lo que limita su capacidad de regeneración.
Cómo se nutre el cartílago
El cartílago obtiene sus nutrientes de dos fuentes:
Capas superficiales: a través del líquido sinovial que lubrica la articulación.
Capas profundas: mediante el hueso subcondral situado debajo del cartílago.
Cambios del cartílago con la edad
Cartílago en niños y adolescentes
Durante la infancia y adolescencia existe una mayor capacidad de regeneración del cartílago.
En esta etapa, las lesiones suelen producirse por:
traumatismos
actividad deportiva intensa
accidentes
Gracias a su alto potencial de reparación, muchas lesiones pueden recuperarse con mayor facilidad.
Cartílago en el envejecimiento
Con el paso de los años disminuye la capacidad de reparación del cartílago. Esto ocurre por varios motivos:
Reducción del grosor del cartílago
Disminución del número de condrocitos
Degeneración del colágeno
Menor nutrición del tejido
Estos cambios reducen la resistencia del cartílago a la tracción y compresión, lo que puede afectar la función normal de la articulación.
Factores que favorecen la aparición de artrosis
El desgaste del cartílago articular puede verse acelerado por diversos factores.
Envejecimiento
Es el principal factor de riesgo debido a cambios naturales del organismo como:
pérdida de masa muscular
enfermedades crónicas
deterioro de tejidos articulares
Malos hábitos
Algunas conductas aumentan el desgaste articular:
gestos repetitivos en el trabajo
práctica deportiva de alto impacto
malas posturas
sedentarismo
Factores genéticos
Algunas personas presentan predisposición genética a desarrollar osteoartritis. Actualmente existen múltiples investigaciones orientadas a identificar los genes responsables.
Tipos de lesiones del cartílago
Las lesiones del cartílago pueden clasificarse en dos grandes grupos.
Lesiones agudas o traumáticas
Se producen principalmente por traumatismos o accidentes deportivos.
El cartílago tiene escasa capacidad de regeneración por dos razones principales:
No posee vasos sanguíneos
Los condrocitos no pueden desplazarse para reparar el tejido dañado
Lesiones crónicas o degenerativas
Incluyen patologías como:
condromalacia
artrosis
Estas lesiones se producen por el desgaste progresivo del cartílago.
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
fricción articular continuada
actividad física de impacto repetitivo
alteraciones en el eje de los miembros inferiores
sobrepeso
lesiones meniscales o ligamentosas
Cómo cuidar el cartílago articular
Mantener una buena salud articular es fundamental para prevenir el desgaste del cartílago.
Algunas recomendaciones incluyen:
mantener un peso saludable
realizar ejercicio moderado
evitar sobrecargas articulares
adoptar buenas posturas
seguir una alimentación equilibrada
Una nutrición adecuada puede ayudar a prevenir el deterioro del cartílago y aliviar los síntomas en fases iniciales.
Los complementos alimenticios para articulaciones pueden utilizarse como apoyo en el tratamiento médico, especialmente cuando existen carencias nutricionales.
Sin embargo, es fundamental acudir a un médico especialista para obtener un diagnóstico preciso y determinar el tratamiento más adecuado para cada caso.

