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Vías respiratorias - Sistema inmunitario

¿Son necesarios los suplementos nutricionales?

Encontramos fácilmente detractores y defensores de los suplementos nutricionales, documentales a favor y en contra, estudios científicos que los avalan y otros que los desacreditan, profesionales que los utilizan como una gran de herramienta para su trabajo y otros, que niegan su validez. Hablamos sobre ello con la Dra. Mª José Gómez, médico especialista en Medicina Integrativa, Antiaging y Medicina Estética, y gran conocedora de estos productos.

¿Son necesarios los Suplementos Nutricionales, aunque nuestra dieta sea equilibrada?

Siempre hemos pensado que tener una alimentación saludable era suficiente para vivir sanos y prevenir enfermedades, muchas de ellas asociadas al envejecimiento, y es verdaderamente importante alimentarse bien.
Hay estudios científicos que demuestran que la dieta mediterránea protege nuestro genoma alargando nuestra vida: somos uno de los países con más personas longevas, pero hay factores que pueden hacer que no recibamos todos los nutrientes esenciales para mantener la salud, sobre todo aquellos que llamamos micronutrientes, como las vitaminas, minerales y algunos antioxidantes, entre otros.

 ¿Se sustentan estos datos en ESTUDIOS CLÍNICOS?

En FRANCIA el Estudio SUVIMAX, realizado durante 8 años y que valoraba  la efectividad de una combinación de vitaminas y minerales antioxidantes a dosis nutricionales, llegó, como una de sus principales conclusiones, a que los hombres con los niveles más bajos de nutrientes antioxidantes tienen mayor probabilidad de padecer enfermedad cardiovascular o cáncer.
En EEUU el Estudio NHANES 2001-2008 es un estudio amplio y con dos conclusiones relacionadas con los micronutrientes: por un lado, un alto porcentaje de población tiene dificultades para cumplir la ingesta recomendada de vitaminas A, C, D, E, Magnesio y Calcio y otra conclusión importante fue que los adultos obesos, en comparación con los adultos de peso normal, tienen menor ingesta de micronutrientes y una alta prevalencia del estado inadecuado de los mismos.

En ESPAÑA, se han realizado varios estudios, en 2011 y 2017, en una amplia población que no seguía una dieta específica pero se consideró que tenía un estilo de vida saludable, y los resultados concluyeron que la población ingiere cantidades inadecuadas de Zinc, Selenio, Vitamina A, C, E, Folatos, Yodo y Potasio. Además, las mujeres también ingieren menos cantidad de Hierro y Vitamina B2.

 ¿Qué son los Suplementos Nutricionales? ¿Qué contienen?

Los suplementos contienen MICRONUTRIENTES, como VITAMINAS, MINERALES Y OTROS ANTIOXIDANTES, muchos de ellos esenciales, lo que significa que el cuerpo no puede fabricar y que han de ser aportados desde el exterior por medio de los alimentos o, en su defecto, por los suplementos alimenticios .
Son imprescindibles para el funcionamiento de cada una de las células de nuestro cuerpo, intervienen en todos los procesos metabólicos y enzimáticos para que cada célula desarrolle su trabajo en nuestro cuerpo. Su déficit producirá primero alteraciones funcionales en la célula y, si se prolongan en el tiempo, la alteración funcional afectará a nuestros órganos produciendo alteraciones Inmunológicas, Neurológicas, Cardiovasculares, Hormonales y Energéticas (cansancio, fatiga, llegando a producir enfermedad crónica).
Es decir, “El germen de las enfermedades asociadas a la edad es el envejecimiento molecular de nuestras células” y, en ese nivel, es donde los micronutrientes tienen su papel fundamental.

 ¿Quiénes necesitan la Suplementación Nutricional? ¿En qué personas es imprescindible?

Hay etapas de la vida en las que las necesidades nutricionales son muy importantes.

  • La primera es, por supuesto, durante el crecimiento, en la infancia y la adolescencia.
  • La segunda es exclusiva de las mujeres, durante el embarazo y la lactancia.
  • Y la tercera tiene que ver con el envejecimiento. Hemos interiorizado la idea de que el envejecimiento “nos toca”, que es un proceso inalterable e insalvable, fuera del alcance de la ciencia.

La naturaleza pone toda su fuerza en generar organismos óptimos, capaces de procrear; una vez pasada esa edad, empieza el proceso de envejecimiento y lo hace a nivel de las células: ya no trabajan igual o bien dejan de fabricar algunos de esos antioxidantes internos o no se digieren igual de bien los nutrientes de la dieta, a pesar de que los siga necesitando. También es una etapa de la vida en la que se suele comer menos, lo que implica menor aporte en la dieta de micronutrientes. También algunos órganos empiezan a fallar, como por ejemplo los riñones, dejando, en su caso, de depurar algunas sustancias tóxicas que producen oxidación y nuestros sistemas de detoxificación precisan más antioxidantes para trabajar. La piel, cada vez más atrofiada e independientemente de que nos expongamos muchas horas al sol, es menos eficaz a la hora de sintetizar Vitamina D, fundamental para prevenir osteoporosis y cáncer o reforzar el sistema inmune.
En definitiva, esa disminución de micronutrientes a disposición de nuestras células contribuye a acelerar el envejecimiento.

A ello tenemos que añadir FACTORES EXTERNOS que aumentan sus necesidades como el enorme EMPOBRECIMIENTO DE LA ALIMENTACIÓN MODERNA: la calidad de los alimentos a nuestra disposición no es la misma que hace años, la sobre explotación de la tierra o el tipo de cultivos, el uso de pesticidas, antibióticos en los animales, etc, todo ello hace que los alimentos no tengan los mismos nutrientes.

El consumo de muchos MEDICAMENTOS, que son un auténtico “AGUJERO NEGRO”. Sabemos que muchos de los fármacos más consumidos acentúan numerosas carencias, interfiriendo en la absorción o el metabolismo por parte del organismo.

Por ejemplo: Los antibióticos interfieren el metabolismo de la Vitamina K, importante en la coagulación sanguínea y para la salud de los huesos. Algunos protectores de estómago y antihistamínicos impiden la absorción de la Vitamina B12. La aspirina hace lo propio con la Vitamina C y el Zinc, indispensables para el sistema inmunitario. Las estatinas, otro fármaco de referencia contra el colesterol, inhiben el metabolismo de la Coenzima Q10, el Zinc y la Hormona DHEA.

Por último, existen CONDICIONANTES MEDIOAMBIENTALES como la presencia de CONTAMINANTES en el entorno, tanto en el aire como en los materiales que nos rodean, que también explican unos niveles bajos de nutrientes:  tintes, pinturas, pesticidas, tabaco (incluso siendo fumador pasivo) … A estos condicionantes debemos añadir también la excesiva exposición al SOL y otro de los grandes males de nuestro tiempo: el ESTRÉS. Todos ellos esconden un riesgo para la salud, aumentando la necesidad de micronutrientes antioxidantes.

Por todo esto, los suplementos, hoy día, son imprescindibles y forman parte esencial de lo que llamaríamos el Poliedro de la Longevidad Saludable, formado por 4 pilares:
· Correcta alimentación
· Ejercicio físico
· Manejo del Eje Estrés-Sueño- Salud Hormonal
· Suplementación Micronutricional adecuada a las necesidades de cada persona.
Todo ello junto con una vida social satisfactoria.

 ¿Qué características debe tener un buen Suplemento Nutricional?

1. Los nutrientes que contenga deben estar en la forma bioquímica que tenga mejor biodisponibilidad y en la cantidad adecuada, para garantizar la máxima absorción.
2. Si tomamos varios, deben ser compatibles entre sí.
3. Mejor si son de origen natural. No deben contener colorantes, aromas sintéticos o conservantes, que pueden ser tóxicos para nuestro organismo.
4. Algunos suplementos necesitan administrarse asociados para que realmente sean útiles: el Hierro debe asociarse a potentes antioxidantes o los ácidos grasos (sobre todo el Omega 3, que se oxida fácilmente), debe asociarse a antioxidantes como la Vitamina E, siempre en su forma natural como alfa tocoferol. También porque las deficiencias a veces se retroalimentan, es el caso del Zinc, por ejemplo, cuya falta contribuye a una mayor carencia de Vitamina B9, y esta a su vez agrava el déficit de Vitamina B1. También de la Vitamina B6, que necesita Magnesio, Zinc y otras vitaminas del grupo B para alcanzar su forma funcional.

 ¿Cuáles son los que debemos tomar? ¿Qué cantidades?

No hay una pauta genérica, debemos personalizar la pauta y las necesidades no son las mismas en todas las etapas de la vida, ni en todas las épocas del año. Es necesario valorar las necesidades de cada persona, ver cuáles son sus carencias. No hay que esperar a estar enfermo. Al principio puede no tener ningún síntoma y podemos prevenir y evitar la aparición de enfermedades. Otras veces, ya hay alteraciones funcionales en su organismo que le están produciendo algún síntoma o incluso ya tiene enfermedad establecida.
Para ello realizamos pruebas diagnósticas, que establecen donde están las carencias, para poder hacer un plan personalizado de los suplementos nutricionales con aquellos antioxidantes, vitaminas o minerales que necesita para prevenir enfermedades asociadas al envejecimiento y prolongar una vida en óptimas condiciones de salud, con vitalidad y energía.
Tratamos de dar más años a la vida, pero sobre todo de dar más vida a esos años.
Esta es la auténtica medicina preventiva, en la que ayudamos a los pacientes a cuidarse, porque si queremos evitar que nos tengan que cuidar en el futuro, nos tenemos que cuidar ahora. Siempre sin olvidar que los suplementos nutricionales en ningún caso pueden ser sustitutos, sino complementos de una dieta y unos hábitos de vida saludables.